fbpx

Tradición China

Medicina tradicional china: Actualidad, percepción y opiniones en occidente sobre esta

¿Qué se opina en occidente sobre la medicina tradicional china? ¿Se percibe como una ciencia? ¿Qué opiniones tienen los científicos occidentales sobre la medicina tradicional china?. Sobre todo esto y mucho más hablaremos en este artículo.
Contenidos

Hoy día en occidente hay quien todavía cuestiona que la medicina tradicional china sea una ciencia en sí misma.

Una parte de la sociedad ha instalado en su pensamiento la idea de que la medicina china es una pseudo ciencia carente de rigor y veracidad. Esta percepción que se tiene de la medicina tradicional china (MTC) no solamente ha penetrado en el estrato social, también lo ha hecho en algunos sectores del ámbito médico y científico occidental en los que se mira con recelo y desconfianza a la MTC.

Aquellos que de alguna forma conocemos la medicina china podríamos  argumentar que esto ocurre por la ignorancia de una parte de la sociedad occidental o por la soberbia y la falta de humildad (y de visión) de el sector científico y médico en accidente, pero hacer este tipo de afirmaciones supondría analizar este problema de una manera simplista y de paso alejarnos de la autocrítica, tan necesaria para la medicina china como para cualquier otra ciencia.

Vamos a intentar explicar en este artículo porqué hoy día en occidente se sigue cuestionando el rigor científico de la medicina china y por qué esta carece del aval de la totalidad de la comunidad científica occidental.

El lenguaje y la medicina tradicional china.

La medicina china cuenta con más de 2000 años de antigüedad, tiempo durante el cual se ha mantenido fiel a su esencia y también a sus formas, entre las cuales incluimos el lenguaje y la terminología que se emplea.

Lenguaje chino

Al igual que muchas ciencias médicas, la medicina china nació al albor de la filosofía e incluso del misticismo de la época, influido entonces por el Taoísmo, corriente que dio origen al glosario de términos que hoy día siguen vigentes en la MTC y que en occidente cuesta trabajo entender.

Emplear conceptos como fuego, calor, tierra, energía, etc. aleja a la medicina china de las formas más rigurosas de la ciencia occidental. Además, hay que tener en cuenta que la medicina china emplea términos del chino antiguo, algunos de ellos en total desuso hoy día fuera del ámbito médico.

Evidentemente si profundizamos en este lenguaje, tan particular como ancestral, podemos apreciar que todo ello tiene una transcripción al lenguaje médico occidental y que los conceptos que se explican en la medicina china son perfectamente explicables mediante el lenguaje científico vigente hoy día.

Por tanto, una tarea que apremia a la comunidad de la MTC es la de modernizar el lenguaje y adaptarlo a formas más occidentales a la hora de hacer pedagogía con los pacientes y sobre todo a la hora de realizar publicaciones en revistas y portales.

En 2007 tuvo lugar en Pekín un seminario titulado «Comparative Analysis of Central Expressions of TCM in the Context of Modern Western Medicine” en el que ya se planteó la necesidad de actualizar algunas expresiones que actualmente se emplean en la MTC.

La medicina tradicional china no genera el mismo negocio que la industria farmacéutica.

No es una sorpresa para nadie si hablamos de las cifras millonarias que se mueven en la industria farmacológica y en general en la investigación médica occidental. 

Antibióticos, vacunas, tratamientos y un largo listado de productos y adelantos tecnológicos desarrollados mediante inversiones multimillonarias que generan márgenes de beneficio inimaginables.

Sin investigar en profundidad se sabe que las farmacéuticas más importantes del mundo (Gilead Sciences, Allergan, Bayern, Abbvie…) cuentan con márgenes de beneficio que rondan el 90% y por supuesto siempre sobre cifras multimillonarias.

Laboratorio farmacéutico

Por el contrario, la medicina tradicional China no requiere de grandes inversiones para su desarrollo como ciencia ya que en sustitución a la farmacología occidental se trabaja con fitofarmacología mediante el uso de plantas medicinales.

Además no se requieren costosos equipos de diagnóstico y las herramientas empleadas para el trabajo diario no dejan de ser agujas de acupuntura, moxas, ventosas y algunos utensilios de escaso valor económico.

No obstante, según publicaba la BBC en junio de 2020, el gobierno chino estimó que la industria de la MTC generó 420 mil millones de dólares en el año 2020. Una cifra que aunque elevada, nada tiene que ver con el más de un billón de dólares que movió la industria farmacéutica en el mismo año.

Esta austeridad en el planteamiento y en la forma de trabajar de la medicina tradicional china la convierte en una ciencia  relativamente «económica» y la excluye por defecto de los grandes lobbies de poder que hay detrás de las farmacéuticas y los laboratorios de investigación al no suponer esta un negocio billonario, lo cual complica su penetración y aceptación en el ámbito científico occidental.

Ha habido algunos medios españoles como El País que han publicado artículos intentando desacreditar a la medicina china, presentándola como una práctica esotérica carente de rigor científico que supone un negocio internacional multimillonario sin mayor pretensión que la de ganar dinero. Todo esto sin aportar datos y cifras contrastadas y centrándose para desprestigiarla solo en algunos casos donde han existido ejercicios de mala praxis profesional o prácticas fraudulentas, cosa que también ocurre y con mayor frecuencia en la medicina occidental.

El idioma, China y Baidu.

El chino es una lengua radicalmente diferente a las lenguas anglosajonas, entre otras cosas porque emplea un alfabeto distinto al alfabeto Latino, que es el que usamos en lenguas latinas y anglosajonas y el que empleamos en occidente.

Un gran porcentaje de las publicaciones científicas realizadas en el ámbito de la medicina tradicional china se publican en chino sin sin ser traducidas a otros idiomas occidentales.

Si bien es cierto que hoy día contamos con tecnologías que nos permiten traducir instantáneamente casi cualquier idioma, cuando hablamos de ciencia y concretamente de medicina china que emplea un lenguaje muy particular, es prácticamente imposible hacer uso de estas tecnologías, teniendo que recurrir a un experto en traducción como único recurso para realizar una correcta interpretación de las publicaciones.

Esta realidad nos lleva a que muchas publicaciones de interés científico emitidas en el ámbito de la medicina tradicional china sean publicadas por y para los chinos de manera exclusiva, perdiéndose así la posibilidad de ser leídas y estudiadas por la comunidad científica internacional.

Debemos tener en cuenta también que aunque el principal buscador del mundo, Google, está preparado para indexar y posicionar resultados en chino, es el buscador de China, Baidu, el que indexa la inmensa mayoría de publicaciones en su propio idioma. Por tanto no es fácil encontrar mediante búsqueda orgánica algunas de las publicaciones y divulgaciones que realizan los médicos e investigadores chinos sobre la MTC porque muchas veces son los propios autores los que no las indexan en los motores de búsqueda occidentales.

Regulación académica e intrusismo profesional.

Para poder ejercer la medicina occidental en cualquier país europeo se requieren estudios universitarios, la realización de posgrados, estar colegiado, tener publicaciones, realizar estancias, etc.

La medicina tradicional China en occidente está en este aspecto en un limbo. Tan solo tenemos que fijarnos en nuestro país, España, para apreciar que no hay universidades que oferten carreras relacionadas con la medicina tradicional china y tampoco hay posgrados universitarios especializados en ello.

Hay formación, sí, y alguna de calidad pero no goza de reconocimiento institucional y tampoco cuenta con el aval de las universidades.

Además, no existe una regulación clara que determine los requisitos que los médicos y profesionales de la MTC han de cumplir. 

Carrera universitaria

Esta falta de homologación y unificación invita al intrusismo y a la proliferación de «profesionales» no cualificados ejerciendo como practicantes de medicina china. Un escenario que no ayuda para nada a que la comunidad científica occidental abrace a la MTC como una medicina «real» y una disciplina científica.

Es por ello que muchas clínicas de MTC incorporan en sus filas a profesionales titulados de la medicina occidental con conocimientos y certificaciones en medicina tradicional china, que aportan credibilidad y prestigio por el hecho de tener titulaciones universitarias reconocidas en occidente.

Probablemente esta falta de aceptación académica por parte de las universidades viene influida en gran medida  por todo lo anteriormente comentado sobre el intrusismo, aunque sería injusto no reconocer que cada vez son más los científicos, médicos e investigadores que reconocen  a la MTC como una ciencia en toda regla y que se abren a la posibilidad de investigar y trabajar con tratamientos propios de esta.

Aún así, en este aspecto queda un largo camino que recorrer. Hay que trabajar sin descanso y con rigor para conseguir la aceptación por parte de universidades y organismos científicos hacia la MTC.

El marketing y la comunicación en la MTC.

Anteriormente hablábamos el intrusismo como un gran enemigo de la medicina china y de hecho es en la publicidad y el marketing que emplean algunos de estos supuestos «profesionales» de la MTC donde se puede apreciar esta falta de rigor.

Es muy habitual encontrar campañas publicitarias de algunas centros ofreciendo acupuntura, homeopatía, medicina china, reiki, etc, en los cuales vemos el nombre de terapias propias de la MTC compartiendo cartel con otro tipo de prácticas pseudocientíficas carentes por completo de rigor científico.

Pseudociencia

También suele ser frecuente que los propios profesionales acreditados de la MTC empleen erróneamente términos como «medicina holística», «naturopatía» y otros términos similares para anunciarse, que aunque pueden tener una cierta relación directa con la medicina china, son también empleados por algunas pseudociencias y prácticas de carácter esotérico de dudosa credibilidad, equiparando así mediante su uso a la MTC con estas corrientes místicas. Por lo que en este aspecto se debe hacer una profunda reflexión e intentar establecer unas pautas lingüísticas que limiten y controlen el uso de terminologías confusas y ambiguas.

Se debe trabajar bajo la premisa de que la medicina tradicional china es medicina sin más. Sin etiquetas ni apelativos.

El lenguaje bien empleado puede ser un gran aliado, de lo contrario podríamos encontrar en él a un terrible enemigo.

Es importante también que los profesionales de la medicina tradicional china que ejercen como médicos en clínicas o consultas privadas trabajen la comunicación y la pedagogía en sus canales corporativos (redes sociales o webs, blogs propios, etc) dando a conocer el trabajo que hacen mediante publicaciones rigurosas y contenidos de interés que ayuden a conocer, a entender y a difundir la medicina tradicional china mediante un lenguaje occidentalizado y sencillo, que la acerque a la sociedad a la sociedad.

Cuando hablamos de ciencia y medicina en general es recomendable y necesario hacer hincapié en trabajar la comunicación en lugar de la publicidad. 

Es necesario huir de campañas publicitarias basadas en precios, ofertas o tarifas al igual que se debe evitar el uso de eslóganes fáciles y vacíos que restan rigor y credibilidad.

Las clínicas de medicina tradicional china deben cuidar su marca haciendo pedagogía y aportando conocimiento.

La implementación y expansión de la medicina convencional en china.

A pesar de ser un régimen comunista, en aspectos de industria y economía China se ha convertido en un gigante capitalista cuyo modelo industrial, basado en una productividad agresiva y casi sin control, está teniendo consecuencias directas sobre la salud de sus ciudadanos.

Jornadas laborales a interminables. Ausencia de leyes y medios que protejan a los trabajadores. Objetivos de productividad muy altos, etc. hacen que la salud de los chinos se vea mermada y afectada por el estrés laboral, la falta de descanso e incluso la contaminación.

La economía china se ha convertido en un motor que no puede parar y por ello, frente a los problemas de salud, la ciudadanía recurre cada vez más a los remedios inmediatos proporcionados por la medicina occidental mediante el uso de fármacos (analgésicos, sedantes, antiinflamatorios, etc).

Obreros de la industria china

Si bien la medicina tradicional china además de ser preventiva puede reportar resultados realmente positivos sobre el tratamiento de patologías y dolencias, es cierto que en muchas ocasiones los resultados no se dejan ver con inmediatez, lo cual la descarta como una opción de acción inmediata sobre algunos problemas de salud.

Así pues en China la medicina occidental está teniendo una penetración cada vez mayor, fruto de la necesidad creada por su propio modelo productivo e industrial.

Aunque las leyes y las instituciones del país contemplan acciones para preservar su propia cultura y sus tradiciones y a pesar de que el presidente chino Xi Jinping está realizando una fuerte apuesta por potenciar la medicina tradicional china, es inevitable que el desarrollo industrial basado en modelos occidentales capitalistas vaya desplazando cada vez más a las costumbres de la China más tradicional, incluida también la MTC.

Conclusiones.

A la medicina china le queda un largo camino que recorrer para poder ser aceptada en occidente como una ciencia propiamente dicha. Si bien es cierto que reúne todas las condiciones para ser tratada como una igual por la comunidad médica y científica internacional, debe hacer reflexión y autocrítica en aspectos tan importantes como la forma de comunicar, el lenguaje empleado e incluso los medios en los que se comunica.

Evidentemente por parte de la comunidad científica occidental también se debe hacer un esfuerzo por abandonar la soberbia y la negación sistemática e intentar analizar y comprender una ciencia que cuenta con más de 2.000 de empirismo acreditado sobradamente mediante tratados y estudios publicados.

La ciencia occidental no puede obviar que la medicina china cuenta con sus propias universidades, hospitales y que además es una opción sanitaria en el marco de la sanidad pública de algunos países occidentales.

No se me ocurre mejor forma de acabar este artículo que dedicando un antiguo proverbio, japonés en este caso, a los profesionales de la medicina tradicional china.

«No temas avanzar lentamente. Teme el estancarte».

José Ángel Luque Chacón

Director clínico de Tradición China

Descubre nuestros artículos de medicina china más recientes

¿Te ha gustado este artículo? ¡compártelo!

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp
Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en linkedin
Linkdin
Compartir en whatsapp
WhatsApp